La Comisión Europea ha anunciado un refuerzo significativo de los controles sobre los alimentos y productos de origen animal y vegetal que acceden al mercado comunitario. La medida, comunicada oficialmente por el Ejecutivo europeo, tiene como objetivo preservar los altos estándares de seguridad alimentaria de la Unión y asegurar unas condiciones de competencia equitativas para los productores europeos frente a terceros países.

El anuncio se ha producido tras un proceso de diálogo con las partes interesadas sobre la aplicación de los controles a las importaciones. En este contexto, el comisario europeo de Salud y Bienestar Animal, Olivér Várhelyi, detalló un conjunto de actuaciones destinadas a fortalecer la supervisión tanto en las fronteras de la UE como en los países exportadores.
Entre las principales medidas previstas destacan el aumento de las auditorías en países no comunitarios, que crecerán un 50 % en los próximos dos años, y el refuerzo de los controles en los puestos fronterizos europeos, con un incremento del 33 % de las inspecciones para verificar que los Estados miembros aplican correctamente la normativa comunitaria. Asimismo, se intensificará el seguimiento de materias primas y orígenes que presenten incumplimientos, adaptando la frecuencia de los controles en función del riesgo detectado.
Realización de controles adiciones y creación de un grupo de trabajo
La Comisión también apoyará a los Estados miembros en la realización de estos controles adicionales y creará un grupo de trabajo específico de la UE para mejorar la eficiencia del sistema de importaciones. Este grupo se centrará especialmente en aspectos clave como los residuos de plaguicidas, la seguridad de los alimentos y los piensos, y el bienestar animal, además de estudiar acciones coordinadas de seguimiento para determinados productos importados.
El paquete de medidas se completa con la formación de cerca de 500 profesionales de las autoridades nacionales y la actualización de las normas de autorización de importaciones que contengan restos de plaguicidas especialmente peligrosos prohibidos en la UE, alineándolas con los estándares internacionales más recientes.
Desde la Comisión Europea se subraya que la protección de la salud de los ciudadanos es una prioridad fundamental. Por ello, todos los animales vivos, alimentos, piensos, plantas y productos vegetales que entran en la Unión deben cumplir, sin excepción, los requisitos sanitarios, fitosanitarios y de bienestar animal establecidos por la legislación europea. Estas exigencias, aplicables a todos los socios comerciales, son esenciales para proteger la producción agroalimentaria europea, el medio ambiente y la confianza de los consumidores.












