El Parlamento Europeo ha decidido remitir el Acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que emita un dictamen sobre su compatibilidad con los Tratados comunitarios. Esta decisión supone un freno temporal al proceso de ratificación del acuerdo y abre un periodo de análisis jurídico que podría prolongarse durante varios meses.
La remisión al TJUE responde a las dudas planteadas sobre distintos aspectos del acuerdo, entre ellos su encaje legal, el reparto de competencias entre las instituciones europeas y los Estados miembros, así como su impacto en sectores sensibles de la economía europea, especialmente el agrario y ganadero.

Preocupación por el impacto en el sector vacuno de carne
En este contexto, ANAFRIC ha participado en una reunión con la Generalitat de Catalunya para abordar las implicaciones del acuerdo UE-Mercosur. El encuentro ha contado con la participación del Conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, y del Conseller de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch.
Durante la reunión, y como ha venido haciendo en los últimos meses, ANAFRIC trasladó la preocupación del sector del vacuno de carne ante las posibles consecuencias del acuerdo, especialmente en lo que respecta a la entrada de productos procedentes de terceros países que no están sujetos a los mismos estándares productivos, sanitarios, medioambientales y de bienestar animal que rigen en la Unión Europea.
Asimismo, la asociación subrayó la necesidad de realizar un seguimiento exhaustivo del proceso en las instancias europeas, ahora que el Parlamento Europeo ha decidido enviar el acuerdo al TJUE, con el objetivo de defender los intereses del sector ganadero-cárnico y garantizar condiciones de competencia equitativas.
Un proceso aún abierto en el ámbito europeo
La decisión del Parlamento Europeo de acudir al Tribunal de Justicia implica que el acuerdo no podrá avanzar en su tramitación hasta que exista un pronunciamiento jurídico claro. Este escenario abre una nueva fase en la que los sectores afectados podrán seguir trasladando sus inquietudes a las administraciones y a las instituciones europeas. Habrá que ver qué pasa en los próximos días.
Para ANAFRIC, este periodo resulta clave para reforzar el diálogo con las administraciones autonómicas, nacionales y europeas, y para insistir en la necesidad de que cualquier acuerdo comercial internacional tenga en cuenta la realidad del sector vacuno de carne europeo y garantice su viabilidad económica y productiva a largo plazo.












