La nueva Estrategia Europea de Bioeconomía refuerza el papel del sector cárnico y agroalimentario en la transición sostenible

La Comisión Europea ha presentado un nuevo Marco Estratégico para una Bioeconomía Europea Competitiva y Sostenible que reconoce el papel clave del sector agroalimentario —y, en particular, del sector cárnico— en la transición hacia un modelo económico más circular, resiliente y descarbonizado.

La Estrategia apuesta por un mayor aprovechamiento de los recursos biológicos renovables procedentes de la agricultura, la ganadería, la pesca y la acuicultura, con el objetivo de reducir la dependencia de materias primas fósiles y reforzar la autonomía estratégica de la Unión Europea. En este contexto, la bioeconomía se consolida como un pilar fundamental para el desarrollo sostenible del sistema alimentario europeo.

Bioeconomía

Un sector con peso económico y capacidad de generar empleo

La bioeconomía europea alcanzó en 2023 un valor estimado de hasta 2,7 billones de euros y dio empleo a 17,1 millones de personas, lo que representa alrededor del 8 % del empleo total en la UE. El sector agroalimentario y las industrias asociadas a la transformación de biomasa desempeñan un papel central en estas cifras, con una elevada capacidad de arrastre sobre el empleo rural y la economía local.

Además, por cada puesto de trabajo directo vinculado a la bioeconomía se generan aproximadamente tres empleos indirectos, reforzando su impacto positivo en el territorio.

Innovación, valorización de subproductos y economía circular

Uno de los ejes centrales de la Estrategia es impulsar la innovación y la inversión para que los avances tecnológicos lleguen al mercado. Para el sector cárnico y agroalimentario, esto se traduce en nuevas oportunidades vinculadas a la valorización de subproductos, el aprovechamiento de residuos orgánicos, el desarrollo de fertilizantes y bioenergía, así como soluciones basadas en biotecnología y bioprocesos avanzados.

La Comisión Europea trabajará en un marco regulador más ágil y coherente que favorezca los modelos de negocio circulares y sostenibles, manteniendo los elevados estándares de seguridad alimentaria y medioambiental de la UE, y facilitando el crecimiento de pymes y empresas innovadoras del sector.

Uso sostenible de la biomasa y refuerzo del medio rural

La Estrategia subraya la importancia de garantizar un uso responsable y sostenible de la biomasa, protegiendo suelos, agua y ecosistemas. En este ámbito, se reconoce el papel de agricultores y ganaderos como actores clave en la gestión sostenible del territorio, el mantenimiento de los sumideros de carbono y la resiliencia del sistema productivo europeo.

Asimismo, se impulsarán iniciativas que fomenten la circularidad y el mayor valor añadido de los recursos agroalimentarios, reforzando la competitividad del sector y su contribución a los objetivos climáticos.

Proyección internacional y competitividad del sistema alimentario europeo

Con una sólida base científica e industrial, la Unión Europea aspira a liderar el desarrollo de tecnologías y productos bio-basados a nivel global. La nueva Estrategia también busca facilitar el acceso de la industria agroalimentaria europea a los mercados internacionales, mediante alianzas estratégicas que reduzcan la dependencia de recursos externos y refuercen la seguridad de suministro en un contexto geopolítico complejo.

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