La disponibilidad de carne de ovino en la UE sigue siendo limitada y, en consecuencia, Europa continúa dependiendo de los principales proveedores internacionales para cubrir su demanda. Los datos acumulados hasta septiembre muestran que Reino Unido, Nueva Zelanda y Australia son los tres actores clave en el suministro de carne de cordero hacia los mercados europeos.

Así lo destaca Eurocarne. En los primeros nueve meses del año, Reino Unido aumentó un 15% sus exportaciones, alcanzando 68.300 toneladas, impulsado por la escasez de producción en la UE y los altos precios comunitarios. Francia, Bélgica y Países Bajos continúan siendo los principales destinos europeos del cordero británico.
Por su parte, Nueva Zelanda mantiene un flujo estable de exportaciones, situándose en torno a las 37.900 toneladas, lo que confirma su papel estratégico como proveedor constante para el mercado europeo y mundial.
El crecimiento más destacado procede de Australia, que incrementó sus envíos un 39%, pasando de 13.800 t a 19.200 t entre enero y septiembre. Su mayor acceso al mercado británico y la reorientación de producto desde Asia explican esta expansión.
Entre los proveedores europeos, Irlanda redujo un 12% sus exportaciones, reflejando una oferta más ajustada y dificultades para competir con los productores del hemisferio sur.
En conjunto, estas dinámicas confirman que la UE sigue dependiendo en gran medida de proveedores externos para garantizar su abastecimiento de carne de ovino, un factor clave para la estabilidad del mercado europeo.












