Cataluña consolida su posición como principal centro productor y exportador de embutidos cocidos y curados de España. Según el último estudio elaborado por PRODECA , el sector está formado por más de 180 empresas que generan una facturación anual de 2.856 millones de euros y emplean a 15.524 trabajadores.
El informe destaca el peso estratégico de Cataluña dentro de la industria cárnica española. Actualmente, concentra el 43,8% de las ventas nacionales de embutidos y el 57,7% de las exportaciones del sector, consolidándose como una plataforma de referencia tanto para el mercado nacional como para los mercados internacionales.
La internacionalización continúa siendo uno de los principales motores de crecimiento. En 2025, las exportaciones catalanas de embutidos y elaborados cárnicos alcanzaron los 629,47 millones de euros, un 6,3% más que el año anterior. Las ventas al exterior ya representan el 22% de la facturación total del sector.

El estudio señala además importantes oportunidades de crecimiento en mercados emergentes de Asia, África y Latinoamérica. Entre 2025 y 2028, el consumo mundial de embutidos y elaborados cárnicos podría aumentar un 10,5% en valor, con crecimientos especialmente significativos en países como Nigeria, Brasil, India, Colombia, Perú o Japón. Asimismo, el mercado de productos halal continúa ganando relevancia y podría superar los 20.000 millones de euros en Europa en 2029.
Otro de los aspectos destacados es el liderazgo empresarial catalán. Seis de las diez principales empresas fabricantes de embutidos de España tienen su sede en Cataluña, reflejando la fortaleza y competitividad del tejido empresarial de la comunidad.
El informe también identifica algunos de los principales retos para los próximos años. Entre ellos destacan la adaptación a nuevos hábitos de consumo, la creciente demanda de productos más saludables y sostenibles, la necesidad de invertir en automatización y tecnología, así como la captación y fidelización de talento en un contexto de aumento de los costes de producción.
La innovación en productos, la sostenibilidad, la expansión internacional y la automatización de procesos se perfilan como los grandes ejes de transformación que marcarán el futuro del sector de los embutidos y elaborados cárnicos.















