Con la llegada de la Navidad, la demanda de carne de lechal, cordero y cabrito aumenta en todo el país. Estos productos forman parte de nuestras tradiciones culinarias y del patrimonio gastronómico ligado a los pueblos y al medio rural.

Desde ANAFRIC queremos poner en valor el origen y el modelo de producción de estas carnes. La producción de cordero y cabrito en España se realiza mayoritariamente en sistemas extensivos: ganaderías que pastorean en equilibrio con la naturaleza y dependen de los ciclos del campo. Este modelo aporta biodiversidad, previene incendios, fija población rural y genera empleo en zonas donde esta actividad es esencial.
El sector tiene menos ganaderos por la falta de relevo generacional, menor número de rebaños, una producción limitada por la propia naturaleza y una subida generalizada de costes que afecta a toda la cadena (piensos, energía, transporte, servicios, materiales y normativa europea). Por todo ello, elegir cordero o cabrito de origen nacional es apostar por un producto de máxima calidad, con trazabilidad, seguridad alimentaria y sostenibilidad certificada. Cada compra apoya directamente a las más de 150.000 familias vinculadas a la España Extensiva.
Cada cordero que llega a la mesa en Navidad es fruto de un trabajo diario y silencioso. Su valor no es alto: es justo. Detrás hay ganaderos, pueblos, naturaleza y una forma de vida que debemos preservar.














