El sector del cerdo de capa blanca en España continúa trabajando de forma coordinada con las administraciones para reforzar su posicionamiento internacional y garantizar el acceso a mercados clave. Así lo ha explicado Alberto Herranz, director general de INTERPORC, en el pódcast de EFEAGRO.
Uno de los principales objetivos del sector es lograr que más países reconozcan la regionalización de la Peste Porcina Africana (PPA), un mecanismo que permitiría mantener las exportaciones desde zonas no afectadas en caso de brotes. Actualmente, mercados estratégicos como Japón y Filipinas centran los esfuerzos del sector para avanzar en este reconocimiento.
Este modelo ya ha demostrado su eficacia en China, que acordó la regionalización con España antes de la detección del primer foco de la enfermedad, lo que permitió evitar pérdidas superiores a los 1.000 millones de euros.

Refuerzo de la bioseguridad y vigilancia sanitaria
A nivel interno, el sector mantiene una vigilancia constante ante la aparición de focos en jabalíes, especialmente en Cataluña. En este contexto, se insiste en la necesidad de no relajar las medidas y seguir reforzando la bioseguridad en toda la cadena de valor, como elemento clave para proteger la producción y garantizar la confianza de los mercados internacionales.
China y Asia, mercados clave para el porcino español
El mercado chino sigue siendo el principal destino de las exportaciones españolas, donde el sector ha consolidado una posición sólida gracias a la buena relación institucional y comercial. Esta sintonía se ha traducido, entre otros aspectos, en la aplicación de aranceles más favorables para España respecto a otros países de la Unión Europea en investigaciones comerciales recientes.
Estas relaciones representan una ventaja competitiva clave para el porcino español, que continúa creciendo en valor y diversificando su presencia internacional.
Incertidumbre global y costes de producción
El contexto geopolítico internacional también condiciona la evolución del sector. Tensiones como el conflicto en Oriente Medio o posibles bloqueos en zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz generan incertidumbre y pueden afectar al coste de materias primas, energía y logística.
Aunque ya se han detectado algunas incidencias logísticas, el impacto por el momento ha sido limitado. No obstante, el sector permanece atento a la evolución de estos factores por su influencia directa en la competitividad.
Nuevas oportunidades comerciales
En cuanto a mercados emergentes, Estados Unidos se perfila como un destino atractivo, especialmente para productos de mayor valor añadido como el jamón serrano o los elaborados loncheados, donde se prevé crecimiento tanto en volumen como en valor.
El posible acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur abre la puerta a un mercado potencial de más de 270 millones de consumidores. No obstante, el sector insiste en la necesidad de garantizar condiciones de competencia equitativas, aplicando los mismos estándares sanitarios, medioambientales y de bienestar animal.
Un sector estratégico para la economía española
El porcino de capa blanca es uno de los pilares de la industria agroalimentaria española. Con una facturación cercana a los 25.000 millones de euros, representa el 9,5 % del PIB industrial, exporta más de 8.500 millones de euros a más de 130 países y genera alrededor de 415.000 empleos.
En este contexto, la internacionalización, la sanidad animal y la adaptación a un entorno global cambiante seguirán siendo claves para asegurar el crecimiento y la sostenibilidad del sector.













