La UE refuerza la protección de los términos cárnicos en el etiquetado de alimentos

El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo han alcanzado un acuerdo provisional para modificar el Reglamento sobre la Organización Común de Mercados Agrarios (OCM) y algunos aspectos de la Política Agrícola Común (PAC).

Entre las medidas incluidas destaca una especialmente relevante para el sector cárnico: la protección de las denominaciones vinculadas a la carne, que quedarán reservadas exclusivamente para productos que realmente contengan proteína animal.

certificaciones cárnicas

Protección de los términos vinculados a la carne

El acuerdo establece que determinadas denominaciones tradicionalmente asociadas a productos cárnicos no podrán utilizarse para alimentos que no contengan carne, con el objetivo de mejorar la transparencia para los consumidores y garantizar una competencia leal en el mercado.

Entre los términos protegidos se encuentran:

  • Carne
  • Res, ternera, cerdo
  • Aves de corral, pollo, pavo, pato y ganso
  • Cordero, carnero, ovino y caprino
  • Cortes y piezas como lomo, solomillo, chuleta, costillas, paleta, jarrete, filete, pechuga o tocino, entre otros.

Estas denominaciones solo podrán emplearse en productos cárnicos, lo que significa que no podrán utilizarse para alimentos elaborados con proteínas vegetales u otros sustitutos que no contengan carne.

Una excepción importante es el término “hamburguesa” o “burger”, que seguirá pudiendo utilizarse también en productos de origen vegetal.

Más claridad para los consumidores

El objetivo de esta medida es evitar confusión en el etiquetado de los alimentos y permitir que los consumidores identifiquen con claridad el tipo de producto que están comprando.

Al reservar los términos cárnicos para productos con proteína animal, la Unión Europea busca garantizar una información veraz en el mercado y proteger el valor de las denominaciones tradicionales del sector cárnico.

Un marco más equilibrado para el sector agroalimentario

Además de esta protección en el etiquetado, el acuerdo también incluye medidas para reforzar la posición de los agricultores en la cadena de valor, como:

  • Generalizar el uso de contratos escritos entre productores y compradores.
  • Facilitar el reconocimiento y funcionamiento de las organizaciones de productores.
  • Permitir apoyos financieros adicionales dentro de la PAC.
  • Definir el uso de términos comerciales como “justo”, “equitativo” o “cadena de suministro corta”.

Con estas modificaciones, la Unión Europea pretende crear cadenas alimentarias más equilibradas, transparentes y resilientes, al tiempo que protege la claridad del etiquetado y la identidad de los productos cárnicos en el mercado europeo.

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