PROVACUNO, junto a Universidad Miguel Hernández y Universitat Politècnica de València, ha dado continuidad a su proyecto de innovación centrado en mejorar la gestión y valorización de los estiércoles procedentes del vacuno de carne.
Tras una primera fase del proyecto, desarrollada el pasado año, se sentaron las bases para optimizar el tratamiento de estiércoles, purines y otros subproductos orgánicos generados en las explotaciones ganaderas. Este trabajo permitió diseñar un protocolo avanzado de agrocompostaje que facilita su aprovechamiento como fertilizante natural, además del desarrollo de una aplicación digital para ayudar a los productores en su aplicación práctica.

Uno de los principales aprendizajes fue constatar que no todos los estiércoles tienen la misma composición. Esta variabilidad condiciona su valor agronómico y hace necesario contar con herramientas más precisas para conocer, de forma rápida y fiable, sus propiedades y su potencial fertilizante.
Con esta nueva fase, el proyecto busca avanzar hacia una gestión todavía más eficiente y sostenible de estos recursos, contribuyendo a mejorar tanto su aprovechamiento económico como su impacto ambiental.
Tres líneas de actuación
El trabajo se centrará en tres grandes líneas de actuación: ampliar la base de datos de estiércoles mediante nuevos análisis, desarrollar sistemas de predicción automatizada basados en tecnología NIR e inteligencia artificial, y crear una nueva herramienta digital, denominada OPTIMANURE, capaz de recomendar la dosis más adecuada de fertilización en función del tipo de estiércol, el suelo y el cultivo.
Esta iniciativa supone un paso importante hacia una ganadería más circular y sostenible, alineada con los objetivos europeos de reducción de residuos y menor dependencia de fertilizantes minerales.
Para el sector del vacuno, proyectos como este refuerzan la apuesta por la innovación aplicada al campo y por soluciones que ayuden a mejorar la eficiencia de las explotaciones ganaderas.













