La calidad de los alimentos españoles debe traducirse en un valor que el consumidor internacional reconozca y encuentre en el punto de venta. Esta es una de las principales conclusiones de los consejos asesores de Spain Food Nation en China, Estados Unidos, Japón, México y Reino Unido, presentadas en una jornada organizada por ICEX y las Oficinas Económicas y Comerciales de España, con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Según informa ICEX, las recomendaciones pasan por explicar mejor el origen y los atributos de los productos, adaptar formatos y mensajes a cada mercado y reforzar la colaboración con importadores y distribuidores.
Para las empresas cárnicas, estas orientaciones ofrecen una referencia para su estrategia de internacionalización: comunicar la trazabilidad, poner en valor la elaboración y facilitar el acceso al producto son vías para diferenciar la oferta.
El objetivo es conectar la promoción con la compra y construir una presencia comercial adaptada a cada destino.












